|
|
| El
entorno. |
 |
 |
|
Geografía.
El pueblo de Villares de
Yeltes se encuentra situado al oeste de la
provincia de Salamanca, a unos sesenta kilómetros
de la capital, en la comarca denominada "Campo
Charro", sobre un cerro a orillas del río Yeltes.
Las coordenadas geográficas aproximadas del casco
urbano del pueblo, deducidas del Mapa Topográfico
Nacional, corresponden a una latitud de 40º 52’
10" N y una longitud de 2º 43’ 30’’ W respecto a
Madrid. En algún lugar no especificado que
sospechamos se trata de la base de la torre del
campanario la altitud es de 723 metros sobre el
nivel del mar.
A 250 metros del punto que hemos
señalado pasa el río Yeltes a una altitud inferior
a los 700 metros y al otro lado del río en el
lugar que se suele denominar "Las Cercas" de nuevo
nos encontramos a 724 m. Esto último nos da idea
de la principal característica topográfica del
término municipal: es un terreno accidentado, con
numerosas lomas y sus correspondientes valles por
los que suele discurrir algún pequeño arroyo.
Villares se asienta, como decimos, sobre un cerro
al lado del Yeltes, sin embargo el conjunto de
casas del pueblo se encuentran agrupadas en dos
núcleos bien diferenciados; el primero corresponde
a la parte más elevada, alrededor de la iglesia
parroquial; el segundo, situado en una zona algo
más baja que es en realidad otra elevación menos
pronunciada que la primera, se agrupa alrededor
del castillo. Se diría que en el pasado la
división entre estos dos núcleos estuvo aún más
marcada, como parece desprenderse de la banda de
"cortinas" que cruza el pueblo de oeste a este
donde existen aún hoy pocas casas. El nombre del
pueblo no es ajeno a este hecho.
El término municipal se extiende
sobre unas cuatro mil hectáreas limitadas al norte
y noreste por el río Huebra, que lo separa de
Pozos de Hinojo y al oeste por el Yeltes, que lo
separa de Villavieja; sus límites por el sur y por
el sureste están mucho menos definidos, no sólo
por la ausencia en esta zona de elementos
geográficos relevantes que pudieran servir de
límites naturales, sino probablemente también
porque a lo largo de la historia limitó con
despoblados tales como La Zarza y Valdelacalzada
que acabaron integrándose de forma más o menos
arbitraria en los pueblos vecinos de Boada y
Retortillo. Ituero, despoblado también, forma
parte de El Cubo de Don Sancho y constituye el
límite oriental. Arbitrario resulta también el
límite norte, entre el Huebra y el Yeltes, con
Yecla.
Dentro del término de Villares
hay dos núcleos de población fundamentales; el
primero de ellos es el propio pueblo de Villares
de Yeltes que, con una población de hecho que no
llega a los doscientos habitantes, parece
condenado a una lenta despoblación si un milagro
no lo remedia; para el segundo de ellos el milagro
ya no llegará a tiempo: Pedro Alvaro es, salvo
algún habitante ocasional, un pueblo abandonado
donde el edificio de la escuela primaria en ruinas
y cubierto de zarzas es la imagen más clara del
abandono. Unas pocas casas, dispersas por el campo
y prácticamente deshabitadas, quedan como
testimonio de lo que fue antiguamente la
distribución de la población por todo el término
municipal.
No cabe duda alguna a la hora de
encuadrar al pueblo de Villares de Yeltes en la
comarca del Campo Charro, por su paisaje dominado
por los robledales y los encinares, por la
actividad económica fundamental, la ganadería
extensiva, por las tradiciones populares y por la
conciencia de sus gentes de ser
"charros".
|
 |
| |
|
Geología. A unos
dos kilómetros y medio del pueblo, hacia el
sureste, se empiezan a manifestar cuatro
elevaciones topográficas que se extienden
paralelamente entre sí en dirección sureste
noroeste ocupando varios kilómetros de longitud y
de anchura. La más oriental coincide con la Rodera
de Alba y se extiende por El Raso hasta el alto de
La Gejosa dejando a su derecha el río Huebra y a
su izquierda el río Yeltes. El segundo, sobre el
que se encuentra el pueblo, continúa después del
profundo paso excavado por el Yeltes hacia el Teso
del Barrero por Las Cercas. El río Yeltes
interrumpe también el tercero que se confunde con
el anterior en El Barrero, deja a su izquierda los
arroyos del Asno y de las Herrerías, mientras que
a su derecha quedan el arroyo del Horcajo y el
camino de Villavieja. Al otro lado de los dos
arroyos citados en primer lugar, coincidiendo
aproximadamente con la línea del ferrocarril, se
encuentra la cuarta elevación, que en realidad no
es más que una parte desgajada por el río de los
altos que culminan en el Teso del Sierro, a 812 m.
de altitud.
Pulsar sobre la imagen para ver
un mapa geológico de la zona. (Tomado de "Los
Yacimientos de Uranio en Pizarras", Agustín Martín
Izard, Ediciones Diputación de Salamanca,
1989.
El subsuelo es fundamentalmente
pizarroso; las elevaciones que se han descrito en
el párrafo anterior coinciden con algunos estratos
de cuarcitas que han soportado mejor que las
pizarras la erosión. Llama la atención observar
cómo sobre el tercer resalte mencionado se
aprecian claramente en las rocas de cuarzo los
granos de algunos centímetros de espesor que las
constituyen y que, a pesar de estar fuertemente
compactados, no han perdido su individualidad. Las
características geológicas del término de Villares
proceden básicamente del plegamiento Herciniano,
que tuvo lugar a finales de la era Primaria, hace
unos 250 millones de años, al plegarse depósitos
sedimentarios almacenados a lo largo de épocas
geológicas anteriores. El relieve resultante
sufrió una fuerte erosión durante la era
secundaria por lo que han aflorado capas profundas
y, alrededor de Pedro Alvaro, granitos. Durante el
terciario y el cuaternario se han depositado
sedimentos, en general de escaso espesor, sobre
las pizarras, las cuarcitas y los granitos, que
constituyen actualmente el suelo sobre el que se
desarrolla la vida vegetal.
| |